Buscando Tu Rostro; ¿SABIAS QUÉ?

sabias que1

Además del Manto sagrado de Turín, que es famoso ya que se cree que su impresión es la del cuerpo de Jesús, existe otra reliquia que revela el rostro y la cabeza de Jesús? Es conocido como el Santo Sudario y se encuentra en Oviedo en la provincia de Asturias en España. El “pañolón santo” como también se le conoce, se cree que es el que según el Evangelio encontró el apóstol S. Pedro junto al apóstol S. Juan al llegar a la tumba vacía de Jesucristo y que recogió junto con la Sábana Santa de Turín. (Jn 20, 6).

Un estudio de 1999 por Mark Guscin, miembro del equipo de investigación polifacética del Centro Español de Sindología, investigó la relación entre el sudario de Oviedo y la Sábana santa de Turín. Basándose en la historia, patología forense, composición sanguínea (de tipo AB, como la de la Sábana), y patrones de las manchas, concluyó que ambas prendas cubrieron la misma cabeza. Continuamos con más de Cristo para Todos.

Disfruta de nuestro show vigente en: http://www.youtube.com/watch?v=pZBBB9gd88I

Fuente: La Sábana Santa y el Santo Sudario: La Coruña, El Arca de Papel, 2001. Y Wikipedia.

Un rostro personalizado, no standard.

???????????????????????????????????????Un rostro personalizado, no standard.

Sabemos que ante los ojos de Dios todos somos iguales, pero será que ¿Dios no distingue entre nosotros? La verdad es que no somos el resultado de una línea de producción standard, el creador ha dispuesto que aunque todos somos sus hijos, tenemos diferencias que frente a su amor nos dan características individuales, especiales y únicas.

El show vigente de Cristo para Todos se llama “Buscando tu rostro” y plantea cómo sería el mundo si viéramos en el rostro de los demás el rostro de Jesús (y no hablamos del rostro de las estampitas que podríamos sacar de un cajón).  Pues bien, aquí es donde el amor toma muchas formas, porque decir que vemos el reflejo de Cristo en los demás requiere de una mezcla de fe y modelado único para cada situación.

Ver el rostro de Jesús en el hermano que se equivoca, en la persona que me daña, en el desconocido y hasta en el conocido que queremos desconocer no es cosa fácil, porque ¿qué hace el sagrado y bello semblante de Dios en esa cara a veces horrible que preferíamos no mirar?

El amor y el perdón son armas poderosas para pasar los tragos más amargos y hasta para poder mirar las cosas más espantosas de nuestro pasado y nuestro presente. Ver en el rostro del otro el reflejo del rostro del padre no es por el mérito de nuestro prójimo, sino por el mérito propio.  El amor y el perdón tienen la gran virtud de reflejarse, pero para hacerlo deben estar allí. Si tu rostro no lleva la imagen del amor y el perdón entonces ¿Cómo podrían reflejarse?

Para poder ver el rostro de Jesús reflejado en los demás, debemos proyectarlo primero en nosotros mismos. Y debe estar allí, mezclado con nuestra vida, nuestros quehaceres y palabras y también con nuestra cara, que aunque muchas veces no es muy bonita, debe saber sonreír y mirar con ternura para personalizar el rostro de Jesús.

Puedes ver el show aquí: http://www.youtube.com/watch?v=pZBBB9gd88I