“Recordad el pasado con gratitud, vivid el presente con entusiasmo y mirad hacia el futuro con confianza”.

cuantoganas papa

Esta historia tan conocida nos hace muchas veces enternecernos y reflexionar sobre el tiempo que dedicamos a nuestras familias. En muchos casos tocará profundas fibras y recordará quizá momentos de una infancia no muy agradable.

 

Detenernos en el tiempo, sea por lo bueno o por lo malo no permite que nuestra vida evolucione y evolucionar significa no solo que el tiempo pase por nosotros, sino que sugiere el crecimiento y un disfrute consiente sobre los eventos que día a día se nos presentan.

 

El Papa Juan Pablo II en su encíclica “Novo Millenio Inuente” dijo estas palabras: “Recordad el pasado con gratitud, vivid el presente con entusiasmo y mirad hacia el futuro con confianza”.

 

Pasos agigantados podemos dar por encima del reloj si comprendemos este consejo, pues recordar el pasado con gratitud implica que hemos sabido perdonar, que hemos sanado, que recordamos sin dolor y que lo que vivimos fueron grandes lecciones que hoy en día aprovechamos para vivir con entusiasmo, sin rencor y con esperanza en un futuro mejor, que estamos forjando y que ponemos en manos de nuestro Señor.

Si estás leyendo este blog, posiblemente sabes que al Padre que tenemos en común no es necesario comprarle tiempo para que esté con nosotros, pero aun así debemos aceptar que sería más fácil que Él nos compartiera su agenda para saber en qué momento está más disponible, porque según nosotros, en nuestra infinita humanidad, creemos que seguramente estaba ocupado cuando le pedimos aquel regalo, a lo mejor no escuchó cuando le hablamos de aquella enfermedad o quizá no había llegado cuando perdimos aquel ser querido.

 

Lo cierto es que en esos momentos donde hemos reclamado la atención y el tiempo de nuestro Padre celestial, Él ha estado allí, no solo escuchándonos, sino que también abrazándonos y consolándonos, y quizá, si tan solo por un momento hubiésemos puesto más atención, hasta le podríamos haber escuchado la respuesta amorosa que tanto necesitábamos.

 

Lo bueno es que hoy podemos recordar que no necesitamos hacer un gran ahorro, o un viaje extremadamente largo para encontrarnos en los brazos del Padre, que todo el tiempo está allí para nosotros.

 

Si quieres saber sobre el valor del tiempo mira nuestro show vigente aquí: http://www.youtube.com/watch?v=lKDa1ElrNoU&feature=c4-overview&list=UUnJGTwamITcyujCpjVnd8lw

 

Te parece que los años se van más rápido?

¿SABIAS QUÉ LOS AÑOS CADA VEZ SON MÁS CORTOS?Over time

En los tiempos bíblicos los años eran contados al menos de dos maneras diferentes: Primero se consideraba un año desde un evento histórico hasta otro evento similar, o bien un año se contabilizaba desde que comenzaba un reinado hasta algún evento relacionado.

Lo que no ha cambiado es la sensación de que entre más crecemos los años parecen ser más cortos, un estudio de la universidad de Harvard demostró que la percepción del tiempo es equivalente a la edad, de esta manera 1 año para una persona que tiene 100 años de edad equivale a una centésima de tiempo, pero para alguien que tiene solo 10 años, la suma de 365 días equivale a más tiempo en su vida.  Esto sin duda implica que cuanto más pasan los años, cada uno representa una fracción menor en la totalidad de lo vivido, de allí que parece que cada vez los años duran menos.

Si quieres aprender más sobre el valor del tiempo mira nuestro show vigente: http://www.youtube.com/watch?v=lKDa1ElrNoU

 

esperar en el Señor es una respuesta por sí sola, que nos fortalece, nos prepara y nos garantiza resultados.

callate callate

-Aló

-Mire esto es una barbaridad, tengo toda la mañana tratando de comunicarme con ustedes y nadie contesta la llamada.

-Qué extraño señor hemos contestado el teléfono sin ningún problema desde que iniciamos el día, pero cuénteme ¿en qué puedo ayudarle?

-No, espéreme un momento, ¿tras del mal servicio que están dando, además mienten?, no lo voy a tolerar. Ustedes siempre dicen que responden al instante y yo hice como 20 llamadas y siempre timbró más de una vez.

-Lo siento señor, solamente para pasar un reporte, ¿puede indicarme si tomó cuenta de las veces que timbró el teléfono hasta que la llamada fuera cancelada?

-No, mi llamada nunca fue cancelada, porque no más timbraba una segunda vez y yo colgaba… Así fue hasta 20 veces.

-Creo que ese es el problema señor, cuando decimos que contestamos de inmediato nos referimos a que contestamos cuando usted nos llama y no en el primer timbrazo.

Cuantas veces pasa que no queremos ni esperar a que el café esté listo, o deseamos que los segundos pasen rápidamente para que la luz del semáforo se ponga en verde. Somos capaces de desesperar si la fila en el banco es de dos personas y la que está en la ventanilla dura más de lo normal.

Los “twits” y los “Qué estás pensando” son mejores si son más cortos y a veces quisiéramos que los libros de estudio y la misa tuvieran este formato.  Nos han vendido la idea de que si las cosas son concisas podemos aprovechar más el tiempo, pero lo cierto es que entre más rápido pasa todo, aunque consumimos más, aprovechamos menos.

No saber esperar puede convertirse en el atraso más grande, cómo le ocurre al desesperado hombre de la llamada anterior. Gastó 20 llamadas para comprender que “de inmediato” puede interpretarse como ya, ahora u hoy. Su urgencia y su visión particular de la situación le obligaron a no esperar un segundo o tercer timbrazo del teléfono para ser atendido, y tener que gastar toda la mañana averiguando si su inflexibilidad tenía fundamento.

Lo más triste es que con la oración y la relación con Dios puede ser igual, podríamos estar orando cientos de cosas a la vez, unas que sustituyen a otras y no estamos dando el chance de que al menos una sea respondida.

Saber esperar en el Señor es una respuesta por sí sola, que nos fortalece, nos prepara y lo más importante, nos garantiza resultados.

LA FUERZA: En Isaías 40:38 la palabra nos dice que: “Pero los que esperan en el Señor renovarán sus fuerzas. Se remontarán con alas como las águilas, correrán y no se cansarán, caminarán y no se fatigarán.”

LA PREPARACIÓN: En Romanos 8:28 encontramos: “Y sabemos que para los que aman a Dios, todas las cosas cooperan para bien, esto es, para los que son llamados conforme a Su propósito.

LOS RESULTADOS: En Isaías 64:4: Desde la antigüedad no habían escuchado ni puesto atención, ni el ojo había visto a un Dios fuera de Ti, que obrara a favor del que esperaba en Él.

No saber esperar acaba por robarnos más tiempo del que tenemos disponible, nos niega la posibilidad de tener conciencia para pensar, planear y disfrutar de los momentos en los que nos toca hacer más de lo que estamos haciendo.

Y si esperamos en el Señor sabemos con certeza que ya incluso aguardando tenemos respuestas.

El Show “Cállate, cállate y espera en el Señor” está disponible aquí: http://www.youtube.com/watch?v=OWQrQ6UgFOc