PECADORES ANÓNIMOS

El pecado es definido como “una transgresión de la ley de Dios y el rechazo del verdadero bien del hombre”.  Pocas veces entendemos que nuestro pecado destruye el corazón de un Padre que nos ama.

Día con día luchamos contra la tentación y hay que reconocerlo… algunas veces es más fácil que otras, y si nos esforzamos es porque sabemos que el pecado no me hace bien ni a mi prójimo ni a mí, ¿cómo es entonces que no puedo dejar de pecar?, ¿Por qué caigo constantemente? ¿Será acaso que para mí pecar es como un vicio?

En el episodio vigente de Cristo para todos hablamos de esos momentos en los que dejar de pecar parece imposible aún y cuando estamos conscientes del mal que hacemos y trataremos de restaurarnos con los 10 pasos de los “Pecadores anónimos” que proponemos:

1. Reconocer personalmente que tenemos un problema con pecados que no podemos dejar de cometer.

2. Aceptar que hemos estado indefensos ante esos pecados y que no tenemos el control.

3. Descubrir que tenemos una enfermedad que nos afecta espiritualmente y físicamente, que nos daña y daña a nuestros seres queridos.

4. Confesar nuestra situación.

5. Ponemos todo nuestro empeño en tratar de reparar el mal que hemos hecho, asumiendo nuestras responsabilidades.

6. Confiamos toda nuestra fuerza en Dios, nos ponemos en sus manos y no pecamos más.

El creyente que quiere sobreponerse al pecado debe comprometerse en cuerpo y alma, teniendo una idea clara de todo lo que implica la transgresión a Dios y al prójimo. Sabemos que el precio del pecado es la muerte, que pecar roba la paz del corazón y que afecta física y emocionalmente. El pecado entonces, es como una enfermedad terminal para el  espíritu que debilita y mata la vida.

Pero como hemos descubierto, con esta analogía de organizaciones de restauración como Alcohólicos Anónimos, los cristianos que están en constante pecado pueden seguir una guía para su restauración, los 6 pasos de pecadores anónimos que hemos propuesto te pueden ayudar.  Pasos que parecen simples, pero que requieren de una enorme voluntad que debe acompañarse de la aceptación de que tenemos un Padre amoroso que nos ama, que se preocupa y llora con nosotros y que nos perdona con misericordia, si en verdad estamos arrepentidos, para hacer de nosotros una obra nueva.????????????????????????????????????????