LA FE, ¿OBSTÁCULO PARA EL CONOCIMIENTO?

estudio

Con la llegada de la era de la información muchos detractores de la fe, de Dios y sobre todo de la Iglesia han argumentado que las creencias espirituales son un lastre para el progreso social y el desarrollo del intelecto de quienes profesan la fe desde el inicio de nuestros tiempos.

Lo cierto es que la ignorancia no se combate solo con un montón de información, hace falta la sabiduría.  Si hablamos de sabiduría y de cómo heredarla a las nuevas generaciones, quién más ha aportado a nuestra cultura occidental sin duda alguna es la Iglesia Católica.

Sabemos que durante los primeros mil años después de Cristo, la humanidad estaba enfocada más en la exaltación del arte que en la ciencia. La Iglesia tuvo en esta tendencia un papel más que protagónico financiando y exponiendo el arte más refinado que nuestro conocimiento pudiera crear, la educación católica en el arte era vital en la vida de la fe, no obstante tampoco estuvo totalmente alejada de la ciencia, que lejos de ser perseguida y ocultada según algunos, le servía a la Iglesia y a la obra social, justo como en nuestros días.

Científicos reconocidos como Davis y Penrose, aseguran que por aquellos días San Agustín intuía genialmente el principio científico de la relación espacio-tiempo que 1500 años después Albert Einstein llamaría Teoría de la Relatividad.  San Agustín, doctor de la Iglesia, decía que el tiempo y el espacio surgieron a la vez y sugería que Dios no reveló esto en las escrituras para permitir la investigación humana al considerar irrelevante para la vida eterna solo el manejo de un montón de información.

Otro argumento recurrente es que el desconocimiento científico en la antiguedad es la explicación más cómoda para aceptar la existencia de Dios, pero lo cierto es que en aquellos días como hoy la Iglesia interpretaba los signos de los tiempos desde la fe sustentando fuertemente toda explicación también en el conocimiento científico.

Tomás de Aquino, filósofo dominico sostuvo que la fe y la ciencia “no se contraponen, sino que se contemplan”. Se suman a este pensamiento el fraile erudito Witelo quien dio la explicación científica del Arco Iris, el cardenal Oliver de Paderborn y el monge irlandés Dunga quienes trabajaron teorías sobre eclipses, al monge botánico Strabo y muchos más del temprano milenio.

La Iglesia fue, es y seguirá siendo fuente no solo de conocimiento, también de sabiduría.

La teóría del Big Bang Católica?

¿SABIAS QUÉ?

Las creencias cristianas de la Iglesia desarrollaron el método científico y los parámetros de estudio modernos?.  El aporte a la ciencia y la educación de la Iglesia Católica son los más grandes en la historia no solo por las instituciones educativas que ha fundado en todo el mundo, sino porque muchos de sus curas, monjes y laicos son famosos descubridores de avances tecnológicos.  Mendel por ejemplo, un monje Agustino,  es conocido por definir las leyes de la genética o Louis Pasteur, laico católico, gran científico francés del Siglo 19, a quien debemos la “pasteurización”,  además de astrónomos, matemáticos, médicos y geólogos, entre muchos otros.

Curiosamente hubo un Sacerdote llamado George Lemaître (1894 -1966) que fue un profesor de Física y Astronomía en la Universidad Católica de Lovaina en Bélgica, y es considerado el padre de la “Teoría del Big bang”, que él llamaba “del átomo primitivo”.  Sin embargo, el científico Peter Higgs propuso en 1964 esta teoría de Lemaître.  Sucede, entonces, que ahora este británico es reconocido como el dueño de la idea, aunque que el Padre Lemaître la había propuesto 33 años antes!  Y hoy en día al “átomo primitivo” de  Lemaître se le conoce como “el bosón de Higgs” o “partícula de Dios”.

No hay que escoger entre conocimiento y fe

ciencia religion

En el episodio de este mes de CRISTO PARA TODOS hablamos de un tema lleno de tabúes y suposiciones.  Muy pocos conocen las ventajas de la educación católica, pero muchos asumen que está basada en rezos y castigos propios de una escena de alguna película.

Lo cierto es que la educación católica es la madre de la educación, los primeros en desarrollar el método científico fueron investigadores y catedráticos de instituciones de la Iglesia para la formación de los más jóvenes y estaban comprometidos no solo con el importante resguardo del conocimiento antiguo y su correcta herencia, sino también con los nuevos descubrimientos, avances importantes en todas las ramas del aprendizaje y para el bien de la humanidad.

Grandes científicos, músicos, escritores y educadores han sido miembros del clero o laicos comprometidos.  Creyentes que no tuvieron la que hoy parece tan natural necesidad de escoger un bando entre el conocimiento y la fe.

La ciencia para la Iglesia nunca ha parecido una cosa mágica, nuestra educación en escuelas y colegios católicos tampoco tiene misterios, lo que tiene es mística.  La mística de traspasar el conocimiento, la fe y la esperanza que comenzó con aquellas comunidades de los primeros cristianos y no se ha detenido a lo largo de nuestra historia y que ha aportado innumerables beneficios a todos por igual.

Descubre en nuestro show los increíbles beneficios de una educación programada en el amor, el desarrollo personal y el conocimiento integral.