¿Quiere ver un espejismo? mire su agenda. EL VALOR DEL TIEMPO.

El autor estadounidense Henry David Thoreau escribió; “No podemos matar el tiempo sin herir la eternidad”. Una frase que remarca el valor de cada momento por más pequeño o insignificante que nos parezca y la trascendencia que tendrá cuando sumemos el total de nuestra vida e incluso la factura acumulada para el más allá.

Andar por allí desperdiciando horas puede ser un vicio o una enfermedad terminal, quién mata el tiempo es un asesino, o más bien, un suicida, pues deja en una pausa incontrolable su presente y su futuro. Así que posponer, dejar para mañana, hacer o decir más tarde, son señales de abandono de la realidad. Sequir leyendo…

¿Intercambiar ideas? No… ¡ESTO ES GUERRA!

Participar en foros, comunidades y grupos en redes sociales puede ser una batalla que enfrenta nuestra verdad con la verdad de los demás. Por eso planteamos 3 preguntas básicas para intercambiar ideas y comunicarnos con honestidad.

 “El hombre moderno se rodea de infinitas posibilidades de comunicación y, paradójicamente, es lo que siempre le falta”

Marcel Marceu, actor francés.

Estamos en una época que desborda información; muchos sitios, muchos vídeos, noticias reales que parecen ficción y comentarios con ideas muy personales que parecen noticias.  Hoy es cada vez más difícil saber de primera mano si lo que leemos, vemos y escuchamos es cierto, si se ha publicado por personas serias que buscan la verdad, si lo expresado es una interpretación individual o peor aún, si son falsedades mal intencionadas. Sequir leyendo…

Al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. ¿Qué quiere decir?

Jesús revolucionó al mundo en tan solo 3 años de vida pública, pero no era un revolucionario de boina y discurso exaltado, mucho menos un revoltoso incitador de conflictos y violencia. El hombre de Nazaret debatió la ley de sus días de manera respetuosa, confrontándola con una visión profundamente humanitaria abogando por la justicia y la razón, jamás la irrespetó o la apartó de la realidad de su pueblo. Jesús incluso dijo: “Al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios” (Mt. 22, 21).

¿Estas palabras quieren decir que Jesús equiparó la voluntad de un gobernante a la voluntad de Dios? ¿Acaso Jesús separó a Dios del Estado para que cada cual opere con total independencia negando el uno al otro? ¿Es correcto usar esta frase del Maestro para silenciar a los creyentes que opinan en la escena pública? Sequir leyendo…