Un rostro personalizado, no standard.

???????????????????????????????????????Un rostro personalizado, no standard.

Sabemos que ante los ojos de Dios todos somos iguales, pero será que ¿Dios no distingue entre nosotros? La verdad es que no somos el resultado de una línea de producción standard, el creador ha dispuesto que aunque todos somos sus hijos, tenemos diferencias que frente a su amor nos dan características individuales, especiales y únicas.

El show vigente de Cristo para Todos se llama “Buscando tu rostro” y plantea cómo sería el mundo si viéramos en el rostro de los demás el rostro de Jesús (y no hablamos del rostro de las estampitas que podríamos sacar de un cajón).  Pues bien, aquí es donde el amor toma muchas formas, porque decir que vemos el reflejo de Cristo en los demás requiere de una mezcla de fe y modelado único para cada situación.

Ver el rostro de Jesús en el hermano que se equivoca, en la persona que me daña, en el desconocido y hasta en el conocido que queremos desconocer no es cosa fácil, porque ¿qué hace el sagrado y bello semblante de Dios en esa cara a veces horrible que preferíamos no mirar?

El amor y el perdón son armas poderosas para pasar los tragos más amargos y hasta para poder mirar las cosas más espantosas de nuestro pasado y nuestro presente. Ver en el rostro del otro el reflejo del rostro del padre no es por el mérito de nuestro prójimo, sino por el mérito propio.  El amor y el perdón tienen la gran virtud de reflejarse, pero para hacerlo deben estar allí. Si tu rostro no lleva la imagen del amor y el perdón entonces ¿Cómo podrían reflejarse?

Para poder ver el rostro de Jesús reflejado en los demás, debemos proyectarlo primero en nosotros mismos. Y debe estar allí, mezclado con nuestra vida, nuestros quehaceres y palabras y también con nuestra cara, que aunque muchas veces no es muy bonita, debe saber sonreír y mirar con ternura para personalizar el rostro de Jesús.

Puedes ver el show aquí: http://www.youtube.com/watch?v=pZBBB9gd88I

El Papa lleva la ventanilla abierta y el imprudente soy yo.

 El Papa lleva la ventanilla abierta y el imprudente soy yo.

¡¿Pero por qué hace eso?! ¡¿No sabe que está en peligro?! Me decía en mis adentros con tono regañón mientras miraba el que parecía un interminable recorrido del Papa Francisco recién llegado a Brasil para la JMJ.

Seguramente muchos de ustedes tienen que aceptar que se preocuparon por la seguridad de Su Santidad mientras le veíamos avanzar por las tumultuosas calles de Río de Janeiro, rodeado por una multitud de personas de quién sabe qué intensiones, en ese cochecito sin blindaje y tras de todo con la ventanilla abierta.

“¡Es que nadie le dice que suba la ventana!” “¡Parece un carro nuevo, seguramente tiene aire acondicionado!” “¡Se puede acercar un loco y…!”. Pues sí, lo pensamos… Incluso supongo que muchos influenciados por los hechos históricos y las teleseries de policías hasta vislumbramos la posibilidad de algún francotirador en las azoteas o de una bomba.

Qué imprudentes somos cuando recargamos nuestra desconfianza y nuestra falta de fe a las posibilidades fatales de cualquier hecho, porque desgraciadamente estamos tan acostumbrados a las malas noticias que nos es fácil imaginarlas en donde sea y para quién sea.

Quizá a nuestro líder ni le pasó por la mente ninguna trama digna de un “última hora” del noticiero, y si así fue, seguramente se abandonó en su confianza con el Creador y siguió adelante, siempre consecuente con sus creencias y su forma de vivir.

Según el diccionario de la Real Academia Española podríamos definir la imprudencia como: la falta de “templanza, cautela, moderación, sensatez y buen juicio”, siendo la prudencia una de las cuatro virtudes cardinales “que consiste en discernir y distinguir lo que es bueno o malo, para seguirlo o huir de ello”; nuestro querido Papa Francisco nos dio una excelente lección que podría ser la siguiente:

Somos imprudentes cuando no consideramos en todo momento que las obras y misiones puestas en manos de Dios están en su entero control.

Cuando por fin llegó al lugar donde cambió de vehículo para subir al tradicionalmente seguro papamóvil, descubrimos que este es quizá hasta más inseguro por su altura y grandes ventanales ausentes.

Entonces basta de desconfiar en la acción de Dios, en el prójimo y en la historia que se escribe hoy, basta del exceso de cautela y el temor si todo está en manos del Padre, porque el buen juicio del creyente es su confianza en Cristo.

Nuestro show vigente es “Dios tiene el control” cuéntanos si dudaste un segundo que Dios tuviera el control de esa u otras situaciones.

Mira el show aquí: http://www.youtube.com/watch?v=4JBNM8nEq0M&feature=c4-overview&list=UUnJGTwamITcyujCpjVnd8lw

“No tengo oro ni plata, pero traigo conmigo lo más valioso que se me ha dado: Jesucristo
Vengo en su nombre para alimentar la llama de amor fraterno que arde en todo corazón;  En Cristo están las respuestas a sus más altas aspiraciones, y pueden saciar el hambre de una verdad clara y de un genuino amor.” Papa Francisco.

Sabes quién tiene el control?

¿SABIAS QUÉ?

Cross carved in the wood hold by a reaching out hand.

La Iglesia Católica ha aceptado la teoría de la evolución como una descripción del origen del Universo, pero hace énfasis en que Dios siempre ha tenido el control de la creación y que es obra de su mano. Juan Pablo II dijo “la creación se encuadra en la luz de la evolución como un hecho que se prolonga en el tiempo – como una creación continua- en la que Dios se hace visible a los ojos del creyente como ‘Creador del cielo y de la tierra’» El Salmo 139 versículo 16 dice “En tu libro estaban escritas todas las cosas que después fueron formadas, sin faltar una de ellas”, así que Dios ha tenido el control de la evolución desde el principio de su creación. Seguimos con más de Cristo para todos.

El nuevo show de Cristo para todos se llama: “Dios tiene el control”. Míralo y comenta qué te pareció. http://www.youtube.com/watch?v=4JBNM8nEq0M

Fuente: Juan Pablo II, discurso en el Simposio científico internacional sobre Fe cristiana y teoría de la evolución, 26 de abril de 1985.

 

El amor, un estado de la materia.

dreamstime_xxl_24697363

¿Cómo llamarle a ese momento en el que todas nuestras aspiraciones se hacen realidad y cuando el amor es un estado de la materia, más elevado a cualquier expectativa que tuvimos sobre él?

La belleza del matrimonio fundamentado en la fe, alcanza connotaciones trascendentales que van más allá del compromiso, la consumación, la adquisición de bienes, compartir cuentas y la racionalización del paso siguiente para la practicidad en la vida.

Con poco más de año y medio de casados y con muchísimo que aprender, ya se han disipado aquellos temores sobre perder mi espacio personal, sacrificar mi yo construido, la fidelidad, el sobre apego, la forma de comer, de dormir, de relacionarme y hasta la forma de ir al baño.  Es cierto, comienzan a parecer pequeñeces, pero antes… vaya que tenían peso.

En este tiempo, poco a poco he venido a encontrar algo más profundo, algo que quizá por mi formación había oído mencionar,  pero que parecía utópico.  No sé cómo llamarlo sin sonar pretencioso, pero podría ser algo como dimensión espiritual del amor en el matrimonio.

El proceso de reconfigurar mi pensamiento a dos en lugar de uno, me ha llevado a no solo servir dos cafés en la mañana y a preferir los 2×1, sino que también no puedo concebir la oración sin el nosotros.

Pero claro que existe esa dimensión espiritual, dirán ustedes.  El detalle es que yo lo estoy descubriendo y para mí es noticia de última hora que se está materializando e invadiéndolo todo.  Porque si bien es cierto nadie experimenta por cabeza ajena, yo me esforcé por adelantarme a este sentimiento, pero no fui tan profundo para prever vivir el misterio permanentemente, sentirnos renovados, aliados constantemente con el creador y respaldados por su gracia y su favor. En fin, palomitas en el estómago y pajarillos revoloteando cuando ella abre los ojos todos los días y hasta que la muerte nos separe.

Esto último podría sugerir un arma de doble filo que también se materializa, sabiendo que los votos pronunciados aquella inolvidable tarde de enero no ofrecen, según nuestras creencias, escapatoria alguna. Así es… lo hecho, hecho está.  Y tocará enfrentarlo cuantas veces sea necesario y a pesar de nosotros cuando vengan los malos momentos, porque aunque está claro que nos casamos por amor, también podríamos separarnos utilizando el mismo argumento, pero eso supondría que nos rendimos, que toda la vida hemos creído en cosas desechables y que en realidad no hay tal Dios entre nosotros, olvidando que este tiempo lo hemos visto moverse en nuestra casa y nuestras vidas con la libertad de un propietario.

Ya no le tengo miedo al matrimonio, ni me pregunto si tengo vocación,  a lo mejor es porque estoy muy ocupado viviendo esta escena tan bonita y preparándome para cuando tal vez lleguen las no tan agradables que en nuestro código, serán un pretexto para las famosas reconciliaciones.  El caso es que este desprestigiado “contrato”, “infame trámite”, a veces “ineludible”, “poco práctico” y “sacrificado compromiso”, es ni más ni menos que toda una nueva dimensión, que respaldada por Dios es el feliz destino de nuestras vidas y que hoy vale, vale mucho la pena vivirlo.

 

El programa vigente de Cristo para Todos es “Enójate pero no peques”, ¿Cuál es la mejor receta para evitar el enojo en el matrimonio? Cuéntanos

.

 

sobre el enojo… ¿SABÍAS QUÉ?

????????????????????????????????????????

¿SABIAS QUÉ?

Un estudio desarrollado por la Universidad de Guadalajara descubrió que un simple enojo cotidiano te puede hacer envejecer hasta 3 mil veces más rápido.  El estudio descubrió que el estado emocional de la ira afecta directamente al cuerpo elevando la producción de las denominadas “micro-enfermedades-subcelulares”.  Algunos de los resultados arrojan síntomas fáciles de reconocer en la gente que constantemente se enoja, como perdida del brillo en el cabello, aumento del hambre y el peso, exceso de fatiga e incremento de la cantidad de bostezos diarios, además de problemas cardiacos y músculos atrofiados. El estudio determinó también que la felicidad y el enamoramiento son los revierten estos síntomas con mayor efectividad.

Mira el show “Enójate pero no peques” en este link: http://www.youtube.com/watch?v=MSeOA4RMexg

Me molestó hasta la muerte…

MolestoMe molestó hasta la muerte…

Siempre es difícil adaptarse a un nuevo vecindario, a los nuevos vecinos y sus costumbres.  Pero es aún más difícil cuando tienes que soportar al anciano atrevido que desde que te ve la primera vez te pone un sobrenombre.

No tenía ni una hora de vivir en el lugar y ya me habían bautizado con un apodo. Bastó con que pasara en frente de este señor de unos 90 años que vivía justo en la primera casa de la calle, para adoptar el sobrenombre de “Pepito” .

Si… “Pepito” como el de los chistes. “Pepito” me decía con una sonrisita en la mañana cuando me veía salir al trabajo a última hora, “Pepito” me decía levantando la mano en la tarde sentado desde su mecedora, “Pepito” cuando regaba el jardín y me mojaba los pies, “Pepito” cuando ni siquiera lo podía oír decir “Pepito” porque estaba al otro lado de la ventana y corría la cortina para observarme llegar con las compras. En realidad me hacía enojar ese viejo “#”@S%! (Lo admito, a ese punto me hacía enojar).

Un día cuando llegué del trabajo note que había mucha gente en la casa de este señor tan majadero, pero sinceramente lo que más noté era que no estaba allí esperando verme pasar y decirme lo que seguramente consideraba tan gracioso. Don Samuel había muerto.

Durante su funeral me acerqué a darle el pésame a la viuda, que mientras se secaba las lágrimas me miró fijamente a los ojos y me dijo: “Tú debes ser Pepito”. Si, aún en ese momento de dolor insistían en la pesada broma que resulta que era familiar ¿Se lo pueden imaginar?. Pues bien, aunque me enojó un poco lo dejé pasar por el terrible momento que estaba viviendo esta señora, pero les aseguro que luego el momento terrible lo fui a vivir yo.

Doña Marta, se recompuso un instante, me tomó de la mano y me hizo entender que todo este tiempo había juzgado mal a un gran hombre y que mi egoísmo no me había permitido conocer y hasta quizás reconfortar a don Samuel y a doña Marta, quienes 30 años atrás habían perdido a un hijo en un accidente.

Al parecer habían encontrado gran similitud en mí con José, ese hijo que hacía tanto no miraban y don Samuel al verme pasar le gritaba a doña Marta con gran nostalgia “!Allí va Pepíto!” y luego sonreía.

 

El Show de Cristo para todos es “Enójate pero no peques”. Cuéntanos si alguna vez te has enojado sin razón y cómo te sentiste después, y podrás ganarte un fabuloso premio. Mira nuestro episodio y descubre cómo debe reaccionar un creyente ante las cosas que no le gustan tanto. 

¿Qué tiene que ver el método de actuación de Stanislavsky, con un Jedi Católico?

+fe

¿Qué tiene que ver el método de actuación de Stanislavsky, con un Jedi Católico?

Por su origen irlandés era de suponer que Liam Neeson era cristiano, el actor que recientemente fuera escogido en la lista de los 100 mejores actores de todos los tiempos es reconocido por papeles como Qui-Gon Jinn maestro Jedi en Star Wars (1999), Oskar Schindler en la Lista de Schindler (1993) y como Hanibal Smith en The A-Team (2010) entre otros.

En una entrevista de 2012 para Inside The Actors Studio, Neeson de 60 años reconoció que mucha de su influencia en los escenarios tenía que ver con su participación cómo monaguillo en las misas católicas del norte de Irlanda.  Incluso contó que en un momento de desierto espiritual mientras filmaba La Misión (1986) en la selva colombiana, tuvo la fortuna de conocer al Padre Daniel Berrigan, Sacerdote Jesuita, que también actuó y asesoró técnicamente en la producción y con quién además hizo una gran amistad.

El padre Berrigan le contó a Neeson algo que quizá muchos desconocen, que los ejercicios de actuación del gran  Constantin Stanislavski, creador del método más difundido y respetado en el mundo para el trabajo histriónico, se había basado en su forma en los ejercicios espirituales de San Ignacio de Loyola, fundador de la orden Jesuita. Según Neeson saber esto contribuyó para que rápidamente todo volviera a su lugar en materia espiritual.

Liam, nacido en una familia tradicional de 4 hijos, confiesa en diferentes entrevistas que va a misa y que le enseña a sus hijos a rezar las oraciones Católicas, las que encuentra muy reconfortantes. ECG

¿Conoces a otros actores que combinan exitosamente su vida artística con su vida espiritual? 

¿Llamar sin marcar el número? ¿Cómo es posible?

vector-telephone-icon-pic

Por más inteligente que sea tu teléfono, deberás siempre marcar con uno o varios botones, incluso dando una orden hablada,  el número de la persona con la que deseas hablar, por lo menos hasta que estos dispositivos puedan leer tu mente. Seguramente ya hay alguien trabajando en eso.

Un aspecto esencial de la oración es prepararnos, disponernos y sintonizarnos para hablar con el Padre, básicamente llamarle para conversar.

En este mes hemos reflexionado mucho sobre la forma adecuada y el lugar idóneo para la oración por medio de nuestro programa de TV “Subir al aposento del silencio” que puedes mirar aquí: http://www.youtube.com/watch?v=sq8HyJycNzU

A muchas personas les llama la atención que antes de orar los católicos se persignan, o sea hacen la señal de la cruz.

¿Por qué crees que nos persignamos antes de orar?

¡Señor salga de aquí o llamo a seguridad!

fuera¡Señor salga de aquí o llamo a seguridad!

De vez en cuando somos testigos de esta penosa situación, esperando que sea a otro al que le ocurre y no a nosotros mismos, por supuesto. Gracias a Dios suele ser un malentendido el que provoca que un empleado de establecimiento, llámese cajero, mesera o gerente le haga a alguien esta vehemente solicitud.

De todas maneras la invitación a retirarse casi nunca es gratuita y puede ser provocada por múltiples situaciones, como el exceso de ruido en una sala de espera, o la majadera insistencia de un cliente molesto, mal educado o poco comprensivo.

Retirarlo del lugar puede ser la cosa más conveniente por su bienestar, el de los que le rodean y también por la continuidad de la tarea que en lugar de los hechos se lleva a cabo. La acción de sacar al supuesto causante de un problema que amerite la frase ¡Señor salga de aquí o llamo a seguridad! puede no ser sencilla, pero luego de ejecutada es casi seguro que todo vuelve a la normalidad.

Con el problema afuera comienzan las murmuraciones a dentro, y posiblemente largos suspiros y miradas cómplices de aprobación o lo contrario. Mientras tanto el sospechoso de causar el incidente podrá tener tiempo para reflexionar sobre lo ocurrido, sobre qué fue lo que ocurrió allá, sobre lo que motivó tan desafortunado episodio.

Ya reflexionando más a profundidad, cualquiera de las partes podría concluir que al calor del momento las cosas se salieron de control y pudo haberse evitado el terrible bochorno a lo mejor con mayor disposición para el dialogo, tal vez cediendo un poco, negociando sin escándalos, en un final escuchando más y hablando menos.

¿Cuántas situaciones de nuestra vida se podrían haber evitado con tan solo haber callado un poco más? ¿Cuántas cosas podríamos evitar si tan solo hubiésemos escuchado con un poco más de atención? ¿Cuántas penosas situaciones no habrían ocurrido?

En la vida seguramente tendremos un par, o más, de recuerdos de cosas que pudimos haber manejado mejor, cosas que a un silencioso monje, o a un tranquilo santo jamás le hubiesen pasado.

Aprender a callar es un arte, saber escuchar es un don que aunque no es fácil, es pa ti… es pa mi… Es para todos.

¿Has pasado alguna vez por algún momento penoso que luego descubriste que pudiste haber evitado? Cuéntanos.