ATRACTIVO ESPIRITUAL: Oro que si brilla.

Constantemente hablamos de los atributos físicos o las pertenencias de otras personas, sobre todo de quienes son famosos o infames.  Esto quiere decir que nos llama poderosamente la atención lo que otros tienen o han conseguido, incluso lo que la naturaleza les ha dado y que no necesariamente nos pone en una situación de envidia o desventaja.

Un cuerpo hermoso, una personalidad magnética, una casa espectacular o un trabajo formidable son realmente atrayentes y sinceramente son cosas que todos quisiéramos tener o lograr.  Los más sanos intentarán ver esto en las manos de otras personas como una motivación para cambiar de forma positiva e intentarán triunfar, mientras que los más negativos despertarán la ambición y la envidia y quizá lo único que logren sea amargura y frustración.

Cómo nos vemos y lo que tenemos son aspectos superficiales, eso todos lo sabemos. Sin embargo los medios de comunicación y la moda se han encargado de darle relevancia, de manera que cuando hablamos de atractivo nos limitamos únicamente a estos aspectos. Sequir leyendo…