¿Intercambiar ideas? No… ¡ESTO ES GUERRA!

Participar en foros, comunidades y grupos en redes sociales puede ser una batalla que enfrenta nuestra verdad con la verdad de los demás. Por eso planteamos 3 preguntas básicas para intercambiar ideas y comunicarnos con honestidad.

 “El hombre moderno se rodea de infinitas posibilidades de comunicación y, paradójicamente, es lo que siempre le falta”

Marcel Marceu, actor francés.

Estamos en una época que desborda información; muchos sitios, muchos vídeos, noticias reales que parecen ficción y comentarios con ideas muy personales que parecen noticias.  Hoy es cada vez más difícil saber de primera mano si lo que leemos, vemos y escuchamos es cierto, si se ha publicado por personas serias que buscan la verdad, si lo expresado es una interpretación individual o peor aún, si son falsedades mal intencionadas. Sequir leyendo…

VENGANZA… ¿Por qué no darle su merecido a: _______?

En la vida hay tantas situaciones que ameritan firmeza en las respuestas que damos que saber cómo reaccionar para defendernos puede volverse abrumador.  El cristiano no tiene nada fácil esta tarea, pues si no está completamente atento y consciente del valor del testimonio, su forma de afrontar los insultos, agravios, golpes o incluso heridas puede convertirse en VENGANZA.

El mundo moderno ha olvidado que el “ojo por ojo” dejó de ser ley y mandato, quién pone la otra mejilla es más débil y tonto que bueno según la nueva moralidad, pero para el creyente es obligatorio y además sensato recibir y esperar, ya que Jesús no titubeó en rediseñar la norma diciendo: habrán oído que fue dicho: “Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo. Pero yo les digo: Amen a sus enemigos, bendigan a los que los maldicen, hagan bien a los que los aborrecen, y oren por los que los ultrajan y los persiguen” Mateo 5:43-44. Sequir leyendo…

El rostro de Jesús en la Navidad 2016

Difícil es para el cristiano que ha salido de la burbuja comercial de esta época navideña no pensar en los cientos de miles de familias siendo asesinadas y perseguidas en Siria, en los niños asustados y hambrientos de África, en las mujeres que han sido engañadas y retenidas para la explotación sexual en todo el mundo y en los miles de hombres atrapados por la guerra.

Nuestra oración sincera no escapa a la tristeza que causa el enterarnos por los noticieros y redes sociales de la tragedia que viven tantas personas en el mundo en este momento, en el que deberíamos estar festejando el nacimiento de Nuestro Salvador. Sequir leyendo…