¿Buscas la FELICIDAD? Encuentra la VERDAD

Cuando salimos a buscar la felicidad somos capaces de recorrer el mundo, de levantar las piedras más pesadas para mirar si está allí debajo, de explorar toda clase de ideas y personas con el afán de conseguir el definitivo y permanente estado de satisfacción que los finales de Hollywood y las sonrisas en los comerciales de TV llenos de aparatos y lujos nos dicen que existe y que es posible. Sequir leyendo…

DIOS Y LOS DESASTRES NATURALES

En los últimos meses el continente ha sufrido los embates de diferentes fenómenos naturales que se han convertido en verdaderos desastres, cobrando miles de vidas humanas y dejando como saldo miles de millones de dólares en pérdidas. Tres huracanes increíblemente poderosos en el Caribe, dos terremotos en México y en estos últimos días agresivas tormentas arrasando gran parte de Centro América. ¿Acaso Dios no puede hacer nada al respecto? ¿Será que no nos escucha?

Lo primero que tenemos que hacer es repetirnos con total seguridad la frase “Dios es amor”, porque así damos el paso de fe para entender que quién nos ama y nos da la vida, con certeza jamás sería capaz de volver a destruirnos, ni castigarnos con la creación con la que Él mismo nos ha bendecido.

Seguros de esto, ahora vale la pena resaltar que así como infinito es su amor, así de infinita es su fidelidad.  Aquí es donde Dios manifiesta su compromiso con la creación manteniéndose fiel incluso a las leyes naturales que ha dictado para el correcto funcionamiento de nuestra casa común.

Cuando se pierden vidas y se separan familias producto de los desastres naturales Dios sufre con nosotros, así que no nos castiga, en lugar de eso nos acompaña y nos consuela.  Él no ha causado ni permitido el desastre, solamente nos ha dado la libertad de usar el espacio en la tierra con sabiduría o no, con respeto o no.  Y cuando no hemos sido sabios y respetuosos construyendo indiscriminadamente, contaminando y alterando el ecosistema, no es por Su mano que sufrimos.  Él definitivamente respeta su propia creación.

Es claro que si oramos Dios intervendrá, pero los milagros, la frecuencia en que los ejecuta y su destino son su santo y sabio asunto, siendo así que la confianza en su voluntad y sus planes es gran parte del tratar de entender cómo Él nos manifiesta su amor.

Además de orar, debemos ser responsables. La fragilidad de nuestra humanidad nos obliga a ser más rigurosos en la preparación ante las posibles emergencias derivadas del comportamiento humano y su interacción con la naturaleza.  Dios nos ha iluminado con basta sabiduría y experiencia para hacer lo urgente y lo necesario ante posibilidad de un terremoto, un huracán, un tsunami, etc.  Convirtamos ese otro regalo en la posibilidad de salvar inteligentemente nuestra vida y la de los demás sabiendo cómo prevenir.

Dios es amo y señor de todo lo creado y debemos amarle entendiendo que no somos un tablero de ajedrez con el que juega caprichosamente. Él nos respeta dándonos la libertad del albedrío, también respeta las leyes que dispuso para la naturaleza con las que nos enseña, alimenta y cuida abundantemente, si somos conscientes del valor y la delicadeza del regalo que es este nuestro hogar.

El mundo necesita más Cuaresma, necesita austeridad.

El Santo Padre en su encíclica Laudato Si, habla de cómo nuestra generación a usado y abusado de la creación poniendo en peligro la Casa Común.  Este despilfarro de los recursos naturales es una muestra de todo lo que hemos de agotar para satisfacer la cultura del “tener” en la que estamos sumergidos, ahogándonos posiblemente.

Consumimos la naturaleza, pero también a nosotros mismos con la explotación de nosotros mismos siendo esclavizados por el trabajo que tiene como único objetivo ganar dinero para comprar objetos que no nos dan libertad. Sequir leyendo…

VENGANZA… ¿Por qué no darle su merecido a: _______?

En la vida hay tantas situaciones que ameritan firmeza en las respuestas que damos que saber cómo reaccionar para defendernos puede volverse abrumador.  El cristiano no tiene nada fácil esta tarea, pues si no está completamente atento y consciente del valor del testimonio, su forma de afrontar los insultos, agravios, golpes o incluso heridas puede convertirse en VENGANZA.

El mundo moderno ha olvidado que el “ojo por ojo” dejó de ser ley y mandato, quién pone la otra mejilla es más débil y tonto que bueno según la nueva moralidad, pero para el creyente es obligatorio y además sensato recibir y esperar, ya que Jesús no titubeó en rediseñar la norma diciendo: habrán oído que fue dicho: “Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo. Pero yo les digo: Amen a sus enemigos, bendigan a los que los maldicen, hagan bien a los que los aborrecen, y oren por los que los ultrajan y los persiguen” Mateo 5:43-44. Sequir leyendo…

La Crucifixión es algo del pasado?

Madre mía y Señora míaUna madre arrodillada por la ley injusta, frente a la cruz de su hijo, quién ha sido sacrificado por el egoísmo de quienes le han juzgado incluso antes de nacer.

Nos parece brutal el castigo que recibió Jesús en aquellos tiempos salvajes donde la radical pena de muerte venía acompañada de tortura y humillación finita solo con el último suspiro de quien era condenado.

El pueblo decidía, solo en parte, el destino y la sentencia de un malhechor comprobado, de un hereje, de un enemigo del poder o de un simple desubicado de pensamiento o rostro diferente.  Bastaba muy poco para merecer el máximo flagelo.  Los otros poderes sociales, para no crear conflicto simplemente no intervenían y daban la espalda, aunque esto significara estirar al máximo la coherencia de lo que predicaban, incluso, muchas veces, alentaban estos linchamientos públicos y cooperaban si esto le servía a su causa, resultando igual mantener su lugar por respeto o por temor.

Pero eso es algo del pasado… ¿o no? read more