Al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. ¿Qué quiere decir?

Jesús revolucionó al mundo en tan solo 3 años de vida pública, pero no era un revolucionario de boina y discurso exaltado, mucho menos un revoltoso incitador de conflictos y violencia. El hombre de Nazaret debatió la ley de sus días de manera respetuosa, confrontándola con una visión profundamente humanitaria abogando por la justicia y la razón, jamás la irrespetó o la apartó de la realidad de su pueblo. Jesús incluso dijo: “Al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios” (Mt. 22, 21).

¿Estas palabras quieren decir que Jesús equiparó la voluntad de un gobernante a la voluntad de Dios? ¿Acaso Jesús separó a Dios del Estado para que cada cual opere con total independencia negando el uno al otro? ¿Es correcto usar esta frase del Maestro para silenciar a los creyentes que opinan en la escena pública? Sequir leyendo…