¿Quiere ver un espejismo? mire su agenda. EL VALOR DEL TIEMPO.

El autor estadounidense Henry David Thoreau escribió; “No podemos matar el tiempo sin herir la eternidad”. Una frase que remarca el valor de cada momento por más pequeño o insignificante que nos parezca y la trascendencia que tendrá cuando sumemos el total de nuestra vida e incluso la factura acumulada para el más allá.

Andar por allí desperdiciando horas puede ser un vicio o una enfermedad terminal, quién mata el tiempo es un asesino, o más bien, un suicida, pues deja en una pausa incontrolable su presente y su futuro. Así que posponer, dejar para mañana, hacer o decir más tarde, son señales de abandono de la realidad. Sequir leyendo…

Estar disponible y hacer su voluntad. MÁS OBEDIENTE QUIEN MÁS LE CONOCE

a pesar de miUna inquietud constante que tenemos los creyentes es aquella que nos hace preguntarnos ¿estaremos haciendo lo que Dios quiere y no nuestros caprichos?.

Recordando nuestro show “Disponibles para Dios” nos encontramos con un estudio que en los años 60 realizó un científico llamado Stanley Milgram donde estableció experimentos para determinar el grado de obediencia que tienen las personas. El estudio determinó que la gente de buenos modales suele ser la más obediente. El estudio arrojó también que la disposición para ser obedientes a la voluntad de otro en gran medida lo determina la educación y el conocimiento que tenemos de él o ella, así que en términos cristianos varios exégetas afirman que si estudiamos más la palabra de Dios podríamos serle más obedientes a su voluntad. Sequir leyendo…