VENDEDORES Y NEGOCIANTES. No te dejes engañar.

Cuando un buen vendedor toca a la puerta de tu casa, un comerciante hábil, con don de palabra y motivado, es muy probable que se vaya de allí con una sonrisa, un apretón de manos y algo de tu dinero. Esto quiere decir que el vendedor es alguien que te puede convencer, aún y cuando no estés dispuesto a ceder.

El arte de la negociación, en cambio, es el arte de Sequir leyendo…

DIOS NO RESPONDE Y TE DESESPERAS. Quizá no entendiste algo.

callate callate

En el servicio de atención al cliente:

-Aló

-Mire esto es una barbaridad, tengo toda la mañana tratando de comunicarme con ustedes y nadie contesta la llamada.

-Qué extraño señor hemos contestado el teléfono sin ningún problema desde que iniciamos el día, pero cuénteme ¿en qué puedo ayudarle?

-No, espéreme un momento, ¿tras del mal servicio que están dando, además mienten?, no lo voy a tolerar. Ustedes siempre dicen que responden al instante y yo hice como 20 llamadas y siempre timbró más de una vez.

-Lo siento señor, solamente para pasar un reporte, ¿puede indicarme si tomó cuenta de las veces que timbró el teléfono hasta que la llamada fuera cancelada?

-No, mi llamada nunca fue cancelada, porque no más timbraba una segunda vez y yo colgaba… Así fue hasta 20 veces.

-Creo que ese es el problema señor, cuando decimos que contestamos de inmediato nos referimos a que contestamos cuando usted nos llama y no en el primer timbrazo.

Cuantas veces pasa que no queremos ni esperar a que el café esté listo, o deseamos que los segundos pasen rápidamente para que la luz del semáforo se ponga en verde. Somos capaces de desesperar si la fila en el banco es de dos personas y la que está en la ventanilla dura más de lo normal.

Los “twits” y los “Qué estás pensando” son mejores si son más cortos y a veces quisiéramos que los libros de estudio y la misa tuvieran este formato.  Nos han vendido la idea de que si las cosas son concisas podemos aprovechar más el tiempo, pero lo cierto es que entre más rápido pasa todo, aunque consumimos más, aprovechamos menos.

No saber esperar puede convertirse en el atraso más grande, cómo le ocurre al desesperado hombre de la llamada anterior. Gastó 20 llamadas para comprender que “de inmediato” puede interpretarse como ya, ahora u hoy. Su urgencia y su visión particular de la situación le obligaron a no esperar un segundo o tercer timbrazo del teléfono para ser atendido, y tener que gastar toda la mañana averiguando si su inflexibilidad tenía fundamento.

Lo más triste es que con la oración y la relación con Dios puede ser igual, podríamos estar orando cientos de cosas a la vez, unas que sustituyen a otras y no estamos dando el chance de que al menos una sea respondida.

Saber esperar en el Señor es una respuesta por sí sola, que nos fortalece, nos prepara y lo más importante, nos garantiza resultados.

LA FUERZA: En Isaías 40:38 la palabra nos dice que: “Pero los que esperan en el Señor renovarán sus fuerzas. Se remontarán con alas como las águilas, correrán y no se cansarán, caminarán y no se fatigarán.”

LA PREPARACIÓN: En Romanos 8:28 encontramos: “Y sabemos que para los que aman a Dios, todas las cosas cooperan para bien, esto es, para los que son llamados conforme a Su propósito.

LOS RESULTADOS: En Isaías 64:4: Desde la antigüedad no habían escuchado ni puesto atención, ni el ojo había visto a un Dios fuera de Ti, que obrara a favor del que esperaba en Él.

No saber esperar acaba por robarnos más tiempo del que tenemos disponible, nos niega la posibilidad de tener conciencia para pensar, planear y disfrutar de los momentos en los que nos toca hacer más de lo que estamos haciendo.

Y si esperamos en el Señor sabemos con certeza que ya incluso aguardando tenemos respuestas.

El Show “Cállate, cállate y espera en el Señor” está disponible aquí: http://www.youtube.com/watch?v=OWQrQ6UgFOc