Estudio científico: Ayuno podría curar hasta cáncer

Los viernes de cuaresma los católicos son llamados a guardar ayuno como signo de penitencia. El sentido del ayuno es el de tomar control de nuestros impulsos y deseos. Con este sacrificio damos espacio a una relación más espiritual con nuestro cuerpo y aplacamos los instintos que nos distraen, abriendo espacio para la conversión, que es el objetivo de este tiempo litúrgico.

En múltiples artículos de espatiespami.com hemos abordado los beneficios que la espiritualidad trae a la salud física y palpable de las personas a través de la oración. Ahora un estudio de University of Southern en California asegura que el ayuno también va más allá de lo espiritual, ofreciendo alivio a condiciones médicas relacionadas con la sangre y las células.

Antes de brindar más información, debemos aclarar que este estudio médico está a nivel de pruebas, por lo que de ninguna manera recomendamos que una persona en estado grave o reservado, intente dietas extremas o ningún tratamiento sin el acompañamiento de un médico especialista.

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Durante mucho tiempo, algunos expertos en nutrición y actividades holísticas han resaltado beneficios del ayuno que incluyen la tendencia a la pérdida de peso, la normalización de la sensibilidad a la insulina, la disminución de los niveles de triglicéridos en el cuerpo y la desaceleración de los signos del envejecimiento. Sin embargo no todos están de acuerdo, otros argumentan que el ayuno extremo no es más que una moda no sustentada y conlleva una serie de riesgos para la salud que deberían considerarse. Apuntan a la pérdida de nutrientes, ya que limita no solo la ingesta de alimentos no saludables, sino también los que nuestro cuerpo requiere, como frutas, verduras, proteínas magras y grasas saludables. Además, argumentan que el ayuno a menudo conduce a comer de rebote, lo que resulta en un aumento de peso general en comparación con la pérdida de peso deseada.

Los hallazgos de esta nueva investigación sugieren que los ayunos extendidos pueden proporcionar una esperanza considerable para aquellos que son susceptibles a la enfermedad, que actualmente reciben tratamientos de quimioterapia o simplemente como alternativa para población que envejece. La investigación demostró que el acto de ayunar desencadenó un cambio en el cuerpo que supone un giro radical, lo que indica que comienza una regeneración basada en células madre del sistema responsable de la creación de nuevas células. La abstinencia a comer también forzó al cuerpo a utilizar sus reservas de glucosa, grasa y cetonas, y también comenzó a descomponer una gran cantidad de glóbulos blancos. La pérdida de glóbulos blancos ayudó al cuerpo a regenerar nuevas células del sistema inmunológico.

El doctor Valter Longo, profesor e investigador del estudio expresó: “Cuando pasas mucha hambre, el sistema intenta ahorrar energía, y una de las cosas que puede hacer para ahorrar energía es reciclar muchas de las células inmunes que no son necesarias, especialmente aquellas que pueden dañarse”. Esto significaría que de acuerdo a los hallazgos del estudio, el proceso de ayuno durante un período de 72 horas, seguido de una nueva dieta saludable y nutricionalmente centrada puede, en esencia, proporcionar curación a aquellos que están luchando con su sistema inmune.

Toca entonces esperar a que estos hallazgos en materia de salud para el cuerpo sean bastamente comprobados, mientras tanto el ayuno de los viernes, con toda certeza, traerá múltiples beneficios para el alma y el cuerpo de quienes quieren acercarse más a Dios en Cuaresma.

Fuentes: https://www.lifecoachcode.com/2017/05/11/study-fasting-for-three-days-regenerate-entire-immune-system/ y http://www.businessinsider.com/fasting-for-three-days-can-regenerate-your-entire-immune-system-2014-6

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