DONDE HAY ORDEN ESTÁ DIOS, sobre todo en la Iglesia.

¿Qué hace una monja feminista radical predicando a favor del aborto en TV? ¿Qué hace un cura comunista y progresista dirigiendo una parroquia? ¿Por qué parejas en unión libre atienden como ministros de la Eucaristía? ¿Qué hace un adulto de más de 30 o 40 años militando en la pastoral juvenil? Para quienes tienen formación básica en la doctrina de la Iglesia, estos casos aislados son un desorden inaceptable, pero de los que tristemente hemos oído.

Lo que llamamos “falta de testimonio” termina por manchar el buen nombre del Padre frente a aquellos que aborrecen su obra y a sus hijos, por eso compartimos 3 TIPS para hacer realidad en nuestra Iglesia aquella frase que dice: “donde hay orden está Dios”.

Las recientes y lamentables noticias que le dan la vuelta al mundo sobre nuestra Iglesia en Estados Unidos deben, no solo preocuparnos, sino también ocuparnos en la ayuda que le podamos brindar a nuestros pastores y autoridades, mientras vigilamos que cada instancia de nuestra vida en comunidad permanezca en orden no solo estético, sino testimonial, y motivarnos a denunciar todo aquello que sea necesario corregir.

Es importante reconocer que como Iglesia hemos cometido errores.  El mismo Papa Francisco en este mes ha dicho que “asumimos que no supimos estar donde teníamos que estar, que no actuamos a tiempo reconociendo la magnitud y la gravedad del daño que se estaba causando en tantas vidas”. Esta humildad del sumo pontífice nos alienta a no tapar los hechos que nos avergüenzan, sino a que los abordemos con valentía y decisión para evitar que vuelvan a ocurrir.

TIP 1: REVISAR Y ENFRENTAR

En las comunidades eclesiales a veces cuesta abordar los diferentes problemas que se presentan, pues se debe tener cuidado con juzgar a los hermanos y cometer actos de poca misericordia. “Dios tiene el control” y “Ya le dará cuentas a Dios” suelen ser frases de fácil salida a estos problemas sin tener que enfrentarlos.

Identificar las fortalezas y debilidades de quienes participan en los grupos y movimientos puede facilitar el orden en las diferentes tareas que se deben desarrollar. También es una buena idea organizar concejos de personas con la autoridad necesaria para llamar la atención de aquellos que podrían estar perdiendo el camino para sí mismos o para los demás.

1 Corintios 14:33.  “En todo caso, la obra de Dios no es confusión, sino paz. Pero que todo se haga en forma digna y ordenada”

TIP 2: TODO TIENE SU LUGAR Y SU TIEMPO

Cuando alguien desea ordenar su casa comienza poniendo todo en el lugar al que pertenece. Esta es una buena forma de poner en orden nuestras comunidades eclesiales.

Los matrimonios y adultos que sobrepasan la edad límite para considerarse jóvenes deben ubicarse, bajo el consejo del pastor, en grupos más apropiados a sus necesidades espirituales y experiencia de vida. Por ejemplo, un adulto que vive solo, que tiene poder adquisitivo superior y una visión más resuelta de su propia vida, puede que aventaje con poder o presión las mentes más jóvenes e influenciables de los grupos juveniles; más bien su lugar podría ser al servicio de adultos solteros o en misiones.  Así como los matrimonios, que deben compartir con parejas en su misma situación para intercambiar consejos y vivencias.  O las parejas en situación especial, que deben buscar atención y servir de la manera más apegada a la doctrina.

1 Timoteo 3:4-12. “Que sepa gobernar su propia casa y mantener a sus hijos obedientes y bien criados. Pues si no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo podrá guiar a la asamblea de Dios?

TIP 3: SER VALIENTES Y MEJORAR

El Papa Francisco ha hecho un llamado a la solidaridad con el que sufre dentro de la Iglesia y aclaró que “Tal solidaridad nos exige, a su vez, denunciar todo aquello que ponga en peligro la integridad de cualquier persona”. Por esta razón es que debemos denunciar con valentía cualquier acto que dañe a individuos o a comunidades.  Esto también exige que no miremos hacia otro lado, que no relativicemos y que no usemos eufemismos para no llamar a las cosas por su nombre.

Isaías 5:20 “¡Ay de aquellos que llaman bien al mal y mal al bien, que cambian las tinieblas en luz y la luz en tinieblas, que dan lo amargo por dulce y lo dulce por amargo!”

¿Cómo piensas que puedes contribuir al orden?

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