“La verdadera medida de un hombre no es su posición en circunstancias convenientes y cómodas, sino su posición en tiempos de desafíos y controversias” (El reverendo doctor Martin Luther King, Jr., Fuerza de Amar, 1963).

Estas palabras profundas de una colección de sermones por el reverendo doctor Martin Luther King, Jr., resuenan de manera especial este año ahora que celebramos el día nombrado a su honor. Nadie podría dudar ni cuestionar que este año pasado y las primeras semanas de este nuevo año hayan sido “tiempos de desafíos y controversias”. Cada persona está llamada a contemplar profundamente, en el corazón y alma, “su posición” en estos días.

Nuestra sociedad ha visto más que lo común en estos meses del miedo y un sentido de aislamiento generados por la pandemia causando: una preocupación económica, polarización política, incivilidad hacia el prójimo a través de las redes e interacciones sociales libres, una demuestra obvia del racismo sistémico, y la violencia e indiferencia hacia la vida humana en todas sus etapas que se ha hecho tan común y que va tan en contra al Evangelio de Jesucristo. “Tiempos de desafíos y controversias” realmente los son.

El doctor King lo dijo bien hace 58 años al advertir que “Devolver odio por odio multiplica el odio, añade una oscuridad más profunda a una noche ya desprovista de estrellas. La oscuridad no puede expulsar a la oscuridad: solo la luz puede hacer eso. El odio no puede expulsar al odio: solo el amor puede hacer eso”.

Sus palabras atestiguan al Señor Jesucristo quien nos reveló, “Yo soy la luz del mundo. El que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida” (Juan 8:12). Y esa luz nos lleva, nos impulsa, a amar uno al otro, el mayor mandato de Cristo (Juan 13:34).

En fin, es nuestro testimonio vivo a Cristo, a su luz y amor, que es nuestra “verdadera medida”.