El ardor de la MENTIRA común.

photo-1466046690866-98181611563dEl director de propaganda del partido Nazi, Joseph Goebbels es conocido por la frase: “Miente, miente, miente que algo quedará, cuanto más grande sea una mentira más gente la creerá.” Tristemente, esta frase conocida o no, es muy aplicada por los vendedores, por los publicistas, por los políticos y en general por todo tipo de persona, indistintamente de su profesión o creencia, pero lo cierto es que porque alguien crea profundamente algo, esto no pasa de la falsedad a la realidad.

Pareciera que la mentira para algunas personas es un deporte, una realidad de vida que ronda en falsedades y no hay nada que destruya más la imagen de una persona que cuando la pillamos en mentiras recurrentes. Pero, y tú mismo… ¿Eres mentiroso?

Aunque no lo creas hay estudios científicos muy serios que aseguran que una persona normal y sana miente cuatro veces al día, o 1460 al año para acumular un total de 88.000 mentiras a la edad de 60, mientras que una persona con algún tipo de desorden vinculante puede mentir hasta 200 veces al día.

TODOS SOMOS MENTIROSOS

Pero bueno, esta es nuestra realidad aunque nos arda, aquí se nota la imperfección humana y el camino a la santidad no es otro que el que nos permite acercarnos más a Dios a pesar de nuestra naturaleza. Esto no quiere decir que en el nombre de nuestra humanidad imperfecta podemos mentir a tontas y a locas.

Nuestro mandamiento de “no levantar falso testimonio” es una prueba de que el pecado de la mentira está en el top ten de cosas que no le gustan a Dios y si le sumas la verdad de que al enemigo de nuestro creador se le conoce como “el maestro de la mentira” eso suma puntos para que este pecado sea de los menos populares para la salvación.

El Papa Francisco ha dicho sobre la mentira:

“Si decimos que no hemos pecado, hacemos de Dios un mentiroso” “Si tú dices que estás en comunión con el Señor, caminas en la luz… ¡no la doble vida no!, ¡eso no!”.

“Esa mentira que estamos acostumbrados a ver, también a caer nosotros en ella… Decir una cosa y hacer otra, Siempre es la tentación… Nosotros sabemos de donde viene la mentira: en la Biblia, Jesús llama al diablo ‘padre de la mentira’, el mentiroso. Y por eso, con mucha dulzura, con mucha mansedumbre, este abuelo dice a la Iglesia ‘adolescente’, a la Iglesia joven: ‘¡No seas mentirosa!, debes estar en comunión con Dios, caminar en la luz. Haz obras de luz, no digas una cosa y hagas otra, no a la doble vida. “El pecado es feo, pero si tú has pecado, mira que te esperan para perdonarte siempre”, porque “Él, el Señor, es más grande que nuestros pecados”.

Entonces, ¿Crees que podemos escapar a la mentira?

Mira nuestro show: MENTIRAS PIADOSAS

Agregue un comentario

Name and email are required. Your email address will not be published.