JESÚS, LA LIBERTAD Y LA POLÍTICA DE HOY

En los 2000 años que tiene el cristianismo, muchos oportunistas han intentado ganar adeptos poniéndole banderas a Jesús mientras tergiversan sus palabras y sus intenciones.  Es cierto que en la necesidad de acercarnos a Él solemos preguntarnos cómo sería si estuviera caminando hoy con nosotros como lo hizo en los tiempos bíblicos.

Preguntas como ¿qué ropa usaría? ¿qué escribiría en el Facebook? ¿cuál teléfono preferiría? y muchas más, capturan la imaginación de cualquiera.  Pero algunos irreverentes han cruzado la línea del respeto, ignorando la divinidad del Padre y le han atribuido sus propios anhelos e intereses para auto-validarse o validar sus creencias, que frecuentemente no tienen nada que ver con lo visto y aprendido en la persona de Jesús.

Tristemente quienes más recurren al viejo truco de caricaturizar a Jesús son aquellos que están tratando de ganarse la confianza de los pueblos que suelen confiar primero en Dios; los malos políticos.

A nuestro Jesús, estos nuevos mercaderes del templo lo han intentado comparar con dictadores, filósofos de poca monta y burócratas egoístas, cuyas ideas solo han traído muerte y miseria.

Por ejemplo: Jesús dijo en Mateo 19:21: «Si quieres ser perfecto, vende todo lo que posees y reparte el dinero entre los pobres, para que tengas un tesoro en el Cielo. Después ven y sígueme.»  Él jamás dijo que podías obligar a todos a darte lo que tienen, dejarte una buena parte y repartir el resto entre los pobres.

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Jesús reconocía y respetaba las creencias religiosas, él mismo asistía a la sinagoga, amó las santas escrituras y aprendió de los sacerdotes.  Jesús jamás diría que la religión es el “opio de los pueblos” o que la moral y los valores son una herramienta para oprimir.  Nunca le dijo a sus apóstoles que impusieran por la fuerza o el engaño sus enseñanzas.

Jesús es la verdad y la verdad nos hace libres.  Esta premisa contribuye a entender el concepto de dignidad reflejada en los regalos de la vida y el libre albedrío.  Quien se acerca más al Hijo de Dios es más libre, reconoce su condición humana a imagen y semejanza del Padre y su potencial como complemento de su prójimo para continuar el plan divino de la creación, poniendo sus ojos en la trascendencia y no en el materialismo y la muerte.

La próxima vez que alguien se acerque tratando de venderte una idea utilizando a Jesús como publicidad, recuerda que quienes lo despreciaban se sirvieron de la mala política y la burocracia de aquel tiempo para intentar deshacerse de Él.

One comment on “JESÚS, LA LIBERTAD Y LA POLÍTICA DE HOY

  1. El Evangelio supera cualquier proyecto político o cultural o económico, por ello tiene la capacidad ser siempre una instancia crítica, es decir, criterio para ponderar el grado humanidad de un proyecto. Dios es Dios.

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