El bien y el mal… ¿Dejaron de existir?

Como padre de familia y tío me llama la atención ver que en los últimos años los programas de televisión infantiles dejaron de tener villanos. Sí, la ejemplificación de la lucha del bien contra el mal parece ser inadecuada. Pedro ya no es Malo, Blutos es más como un vecino incómodo y todos en la escuela son amigos como por arte de magia. Como comunicador entiendo las consideraciones pedagógicas para no alterar en negativo los espacios de esparcimiento y aprendizaje de los más pequeños, pero también reconozco que esta postura termina por dar una visión poco realista del mundo y sus eventuales e ineludibles complicaciones. ¿Será que el bien y el mal dejaron de existir?

Pues para algunos así es, el bien y el mal dejaron de existir o nunca existieron como realidades tangibles y ahora se ven como “conceptos” que se pueden amoldar a diferentes interpretaciones personales. Sequir leyendo…

SER ÍNTEGRO. 3 Atributos bíblicos.

Recuerdas los antiguos anuncios de radio y televisión donde un vendedor de autos usados o un abogado se presentaba algo así como “El Honesto Jimmy”. Qué tal esos políticos que en sus eslogan de campaña incluyen palabras como “justicia” e “integridad”.  En cierta manera es gracioso y parece sospechoso que alguien deba destacar esos atributos tan esenciales para hacer buenos negocios, adquirir la confianza del electorado para poder servirles o representar a una persona frente a la justicia. Pensaríamos que cualquiera que no se dedique a robar, no debería preocuparse por tales aclaraciones.

Tristemente en la era del relativismo y la posverdad en que vivimos, la interpretación tan personal que cada individuo le da a los conceptos de “bien” y “mal” son tan variados, que estamos obligados a preguntar si alguien se refiere a integridad de la manera en que unos u otros la entienden. Sequir leyendo…

VENGANZA… ¿Por qué no darle su merecido a: _______?

En la vida hay tantas situaciones que ameritan firmeza en las respuestas que damos que saber cómo reaccionar para defendernos puede volverse abrumador.  El cristiano no tiene nada fácil esta tarea, pues si no está completamente atento y consciente del valor del testimonio, su forma de afrontar los insultos, agravios, golpes o incluso heridas puede convertirse en VENGANZA.

El mundo moderno ha olvidado que el “ojo por ojo” dejó de ser ley y mandato, quién pone la otra mejilla es más débil y tonto que bueno según la nueva moralidad, pero para el creyente es obligatorio y además sensato recibir y esperar, ya que Jesús no titubeó en rediseñar la norma diciendo: habrán oído que fue dicho: “Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo. Pero yo les digo: Amen a sus enemigos, bendigan a los que los maldicen, hagan bien a los que los aborrecen, y oren por los que los ultrajan y los persiguen” Mateo 5:43-44. Sequir leyendo…