VENGANZA… ¿Por qué no darle su merecido a: _______?

En la vida hay tantas situaciones que ameritan firmeza en las respuestas que damos que saber cómo reaccionar para defendernos puede volverse abrumador.  El cristiano no tiene nada fácil esta tarea, pues si no está completamente atento y consciente del valor del testimonio, su forma de afrontar los insultos, agravios, golpes o incluso heridas puede convertirse en VENGANZA.

El mundo moderno ha olvidado que el “ojo por ojo” dejó de ser ley y mandato, quién pone la otra mejilla es más débil y tonto que bueno según la nueva moralidad, pero para el creyente es obligatorio y además sensato recibir y esperar, ya que Jesús no titubeó en rediseñar la norma diciendo: habrán oído que fue dicho: “Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo. Pero yo les digo: Amen a sus enemigos, bendigan a los que los maldicen, hagan bien a los que los aborrecen, y oren por los que los ultrajan y los persiguen” Mateo 5:43-44. Sequir leyendo…