ANSIEDAD :( Es hora del CONTRA-ATAQUE

El miedo y la incertidumbre que supone un accidente de tránsito, un diagnóstico médico desfavorable, perder el empleo o no encontrar uno mientras la cuentas se acumulan o simplemente no saber cuál es la mejor decisión en un negocio, son solo algunas de las situaciones que pueden provocar la temida ANSIEDAD.

Este sentimiento puede volverse una enfermedad crónica que desata eventos lamentables como ataques de pánico y largos periodos de depresión y puede llevarnos hasta a la muerte.  La ansiedad es uno de los males más comunes en la sociedad actual, estudios científicos aseguran que 8 de cada 10 ejecutivos empresariales o estudiantes sufren al menos un episodio relevante de ansiedad durante el año. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) el 4,4% de la población total del planeta sufre trastornos de ansiedad y depresión y solo 1 de cada 10 es tratado médicamente, lo que lo coloca como una verdadera pandemia.

Frases como: “la ansiedad es exceso de futuro”, “la ansiedad es el miedo a lo que debemos enfrentar y aún no conocemos”, aunque posiblemente han sido acuñadas con la buena intensión de definir y alentar, pueden terminar por trivializar una condición que debe ser tratada responsablemente como cualquier enfermedad física y sin achacar para quienes la sufren supuestos problemas de falta de carácter, responsabilidad o incluso lo que algunos llaman “falta de Dios”.

No es una coincidencia (como en todo lo divino) que en la biblia la frase que más se repite es “no temas”, estas palabras o sus variaciones aparecen un total de 365 veces, justo como los días de un año.  Por ejemplo; en el Salmo 27 se nos recuerda que no debemos temer a las decepciones de este mundo. En Jeremías 1, 8 que no debemos temer a los enemigos. En Mateo 10, 28 a la delincuencia. En Apocalipsis al futuro incierto. En fin, la escritura nos confirma que cuando Dios está con nosotros a nada debemos tenerle miedo.

Para prevenir la ansiedad o controlarla, los profesionales de la salud recomiendan una serie de cambios en la rutina diaria que suelen ser muy difíciles de lograr, pues muchas veces es la misma rutina y no poder salir de ella la que causa la ansiedad, metiéndonos en un círculo interminable.

 ¿HAY SOLUCIÓN?

Si. Además del recomendado diagnóstico y tratamiento médico responsable e inmediato, también hay un trabajo efectivo muy personal que debemos hacer, cuesta, pero es posible. En otros artículos de este blog hemos hablado de como la actividad física beneficia al cuerpo y al alma, de la búsqueda y el apego de la verdad para obtener la felicidad y sobre todo, de cómo podemos encontrar paz y resguardo si nos entregamos confiados al cuidado amoroso del Creador.

Saca el rato para leer los artículos que te compartimos y pon las manos, la mente y el corazón a trabajar para derrotar la ansiedad. ¡ÁNIMO!

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HAWKING VS SANTO TOMÁS: ¿No hay Dios? Ciencia, filosofía y arrogancia.

“No hay Dios. Nadie dirige el universo. El universo en sí mismo, en toda su alucinante vastedad y complejidad, simplemente podría haber surgido de la nada a la existencia, sin violar las conocidas leyes de la naturaleza”. Estas declaraciones, que en días recientes fueron replicadas con furor por medios de comunicación en todo el mundo vienen del científico Stephen Hawking, quien a pesar de parecer conocer el origen de la existencia y la verdad oculta sobre Dios, no pudo sanarse de la esclerosis lateral que lamentablemente le quitó la vida en marzo de este año.

Nuestra arrogante cultura occidental, Sequir leyendo…

“LA PROGRESITIS”: CAUSA DE MUERTE DE ALFIE. Informe especial.

El bebito Alfie Evans habría cumplido el próximo 9 de mayo apenas 2 años, pero falleció el 28 de abril en el hospital infantil Alder Hey de Liverpool. Muchos alrededor del mundo hemos orado y llorado con sus padres, quienes en lugar de tener al pequeño y un pastel, tendrán una hoja de defunción con una falsa causa de muerte.

EL CASO

Alfie sufría una grave condición neurológica que llevó a ese hospital a solicitarle a un juez que desconectara el soporte artificial que lo mantenía con vida, amparados en leyes falaces y un diagnóstico poco confiable como veremos, ya que el bebé no estaba sufriendo, pasando por encima de los derechos de la familia, de la razón, de la humanidad y por supuesto de la vida y la dignidad de mismo Alfie.

El juez atendió el llamado del hospital, obligó el abandono médico esperando que el pequeño muriera unos minutos después, pero contra ese diagnóstico Alfie comenzó a respirar por sí solo, ahora sí sufría. Se negaron a darle agua y alimento porque no tenía caso, luego de unas horas tuvieron que hacerlo, sino moriría de inanición. Mientras el bebé luchaba, sus padres solicitaron llevarse al niño a Italia donde sería atendido por otros especialistas sin ningún costo, el juez negó la posibilidad dejando al niño y a sus padres “secuestrados” legalmente en el hospital. Pasadas 20 horas volvieron a ayudarle a Alfie con respiración asistida, pues según comunicó su padre, estaba “significativamente mejor” y esto demostraba que el diágnostico inicial podría ser erroneo en su totalidad.

En ese momento el padre de Alfie dijo: “No quieren verlo salir del Hospital. Quieren que muera, quieren que se deteriore en las próximas horas para poder decir ‘oh, mira, ya te lo dijimos’; pero de hecho, en realidad yo estuve en el juicio y me dijeron que no duraría vivo más de cinco minutos y ya aguantó 22 horas. Es repugnante cómo nos tratan. Lo están matando de hambre. No le harían esto ni a un animal”.

A pesar de la movilización social que esto provocó, del llamado del Papa Francisco, de que el gobierno italiano les brindó la nacionalidad, de tener a disposición un helicóptero ambulancia listo y sin costo, de las manifestaciones fuera del hospital y en redes sociales. La apelación legal de los padres a esa doble sentencia de muerte inhumana fue rechazada.  Casi una semana después Alfie Evans murió.

EL HOSPITAL

¿Por qué un hospital pediátrico haría todo lo contrario para lo que fue hecho? Las claves para responder esta pregunta se encuentran en un informe de casi seiscientas páginas publicado en el año 2001 por el Gobierno británico, que revela que más de dos mil corazones y otros muchos órganos fueron retirados de miles de cadáveres de niños desde mediados del siglo pasado en ese centro médico sin el conocimiento de sus padres, según reportó Infovaticana.

El escándalo sobre ese centro médico también dio a conocer que sus directivos habrían alterado o falsificado documentos y presionado a su personal para cometer crímenes como extirpar órganos sin avisar y encubrir los hechos, tanto así que 2001, todavía almacenaba centenares de partes de cadáveres, entre ellas una colección de cabezas.

Con este macabro historial solo queda presumir que el valor declarado en el Juramento Hipocrático que reza “Tendré absoluto respeto por la vida humana” ha pasado a segundo plano, superado por el morbo, el negocio y las extravagancias de una sociedad que ha perdido su brújula moral. Una especie de inclinación al abuso indecente de la profesión respaldada por los nuevos estándares de libertinaje revueltos en las leyes, ensuciando la noble vocación de servicio característica de los médicos.

Por fortuna las instituciones están conformadas por todo tipo de personas. En el caso de Alfie, una parte del personal de ese hospital comunicó su apoyo a los padres y expresó su descontento con la situación.

EL JUEZ

¿Por qué alguien cuya función es velar por la justicia se empecina en ver morir a un niño inocente? Es desconcertante, pero sabemos que existe un creciente movimiento social que rechaza todos los valores concernientes a la vida, la familia y la fe. Tristemente y con el cuidado de no generalizar, quienes se muestran más agresivos son los que pertenecen a movimientos tradicionalmente contrarios a la Iglesia, grupos “progresistas” con ideologías políticas específicas que han hecho presión política y social, logrando respaldo legal.

En particular, el juez Anthony Hayden del Tribunal Supremo de Inglaterra y Gales, y quién ordenó la desconexión del niño, le negó a los padres de Alfie el tratamiento médico necesario y el traslado a otro hospital, es parte El Bar Lesbian and Gay Group (BLAGG), grupo activista homosexual británico y que figura entre los autores del libro “Niños y familias del mismo sexo: un manual legal”, según informó Aciprensa.  Esto refleja una forma de pensar claramente contraria a las enseñanzas de la fe cristiana y que presumimos puede permear comportamientos y decisiones en diferentes áreas de la vida, como en el ámbito profesional de un ser humano.

EL ACTA DE DEFUNCIÓN Y LA ENFERMEDAD DE OTROS

Seguramente el documento legal que determina la causa de muerte de Alfie Evans se referirá a la enfermedad que lo llevó a la situación antes descrita. Pero eso no fue lo que lo mató. A este niño lo asesinó una enfermedad que él no padecía, pero que es tan agresiva y poderosa que bastó con que algunos de los poderosos miembros de la sociedad que le rodearon estuvieran afectados.

Lo que el acta debería decir, es que a nuestro pequeño angelito lo atacó de otros el orgullo, la vanidad, la negligencia, la mentira, la comodidad excesiva, el lobby, el negocio, etc… Y todas estas palabras aisladas calzan muy bien en ese renglón, pero si hay un concepto que las engloba a todas es el término del moderno “progresismo”; pues en la actualidad esta forma de pensar es la que ha llevado a algunas personas a imponer el asesinato como una salida, llamando falsamente derecho humano a la eutanasia y al aborto, anulando el deseo, las creencias y las libertades particulares de familiares y de las mismas víctimas.

El progresismo, muy a diferencia de lo que la palabra sugiere, no se trata de avanzar. Estos hechos en Inglaterra demuestran que es más un constante tambaleo entre retrocesos y empujes en una realidad paralela construida con caprichos. Una especie de ficción aumentada.

Quienes nos oponemos a la cultura de la muerte y el descarte somos llamados “retrógrados” por los que se diagnostican a sí mismos como “progres”, y que no entienden que no hay nada más poco evolucionado que el irrespeto a la vida y la dignidad de las personas desde el momento de la concepción y hasta el último aliento, según las normas de la naturaleza y que consideramos entregadas por Dios.

Estos casos de colectivismo furioso, de pensamiento victimizado, de etiquetas abundantes y de imposiciones, representan un cuadro típico de “progresitis” (enfermedad virulenta de contagio por moda), siendo muy común en grupos de abortistas, anarquistas, feministas, vándalos, extremistas LGBT y gremios de guerreros de la justicia social (SJW),  que se han esparcido por las universidades, los partidos políticos, los gobiernos, los hospitales, los juzgados y los hogares, relativizando el valor de la vida, de la familia y de la fe, intentando resignificar la naturaleza de la creación, al creador y la cultura. Es fácil reconocerlos porque hablan constantemente de algo que interpretan solo para ellos mismos como “amor y tolerancia”, por ejemplo; en el caso de Alfie han guardado un silencio abrumador.

Si no fuera por “La progresitis” Alfie Evans quizá hoy estuviera vivo y luchando en un hospital en Italia, donde otros médicos hubieran efectuado un diagnóstico más allá del de “enfermedad desconocida” que lo condenó a muchas horas de sufrimiento y que le sirvió como respaldo a un juez que lo ejecutó con sus sentencias en reiteradas ocasiones, creyéndose con el poder divino de determinar quién vive o muere, quizá motivado por sus propios intereses.

CÓMO COLABORAR

Primeramente con nuestras oraciones, pidiendo fortaleza para Tom y Kate, los papás de Alfie. También rezando para que El Espíritu Santo ilumine a aquellos que tienen el poder de cambiar estas situaciones en el futuro. Elevando plegarias para que este mundo sea un lugar mejor, sobre todo para aquellos que necesitan más cuidado y atención.

Pero también, como cristianos, debemos educarnos para poder hacer una defensa activa e inteligente de nuestros valores y creencias. La denuncia constante y VALIENTE de la injusticia, la persecución y la imposición que ejercen los grupos de presión, es indispensable para ayudar y fortalecer a nuestros hermanos, al prójimo, a la sociedad, pero sobre todo para que no piensen que silenciándonos harán que lo que está mal de repente esté bien si muchos lo permiten.

Acompañando a la familia Evans hemos llorado, hemos sentido rabia e impotencia y hemos orado, sobre todo los que somos padres de bebés de edad similar. Que valga la pena este sufrimiento. No permitamos que esto vuelva a pasar en ningún lugar, a ninguno de los hijos que Dios nos ha puesto cuidar.

CREMACIÓN. La correcta disposición de los restos mortales.

Durante mucho tiempo los católicos nos preguntábamos si la cremación estaba bien o no, pues en algunas culturas y países esta disposición de los restos mortales, al igual que en nuestra fe, tiene un significado importante y no quedaba muy claro si las modas de lanzar las cenizas desde aviones, mandar a hacer pinturas o tirarlas al mar era lo más correcto.

Así que para aclarar todas las dudas sobre este tema en 2016 el Vaticano publicó la instrucción titulada Ad resurgendum cum Christo, elaborado por la Congregación para la Doctrina de la Fe presidida por el Cardenal Gerhard Müller.

El documento aclara que la Iglesia Sequir leyendo…

¿Eres Cristiano pero no tienes claro el asunto del aborto?

la-vida-humanaEl Papa anunció la absolución indefinida del pecado del aborto.

Recientemente el Papa Francisco anunció la viabilidad de que los sacerdotes absuelvan del pecado del aborto.  Muchos medios de comunicación no especializados han replicado parte de la información de manera alarmista o incorrecta, lo que ha generado interpretaciones erróneas sobre si la Iglesia Católica está flexibilizando su posición en este tema.

Es natural la misericordia en la vida de la fe, así que en nada cambia la postura próvida de los cristianos el hecho de que alguien que se ha equivocado pueda acceder a la absolución y con esto a la libertad del perdón. Sequir leyendo…